Halloween es uno de los mejores días del año. ¿Dulces gratis? ¡Sí, por favor!   

Lamentablemente, Halloween no es solo diversión y risas. ¿Sabías que Halloween es uno de los días con más visitas a urgencias, con un promedio de 3200 visitas al año?  

Como padres, mantener a nuestros hijos seguros en Halloween es nuestra máxima prioridad. Aquí te presentamos algunas de las lesiones más comunes relacionadas con Halloween y cómo prevenirlas para que tu Halloween sea un Halloween lleno de sorpresas. 

Accidentes entre automóviles y peatones  

Accidentes entre automóviles y peatones Son la principal causa de lesiones en Halloween. Cientos de niños ansiosos por pedir dulces inundan las calles, recorriendo las puertas en busca de dulces. Con tanta emoción, es común que los niños olviden las normas de seguridad al cruzar la calle. Para mantener a su hijo seguro, recuérdele la importancia de mirar a ambos lados antes de cruzar la calle. Nunca cruce entre autos estacionados. Los conductores no podrán verlo hasta que sea demasiado tarde.   

Ya sea una bruja malvada, la Parca o Batman, los disfraces infantiles suelen ser de colores oscuros, lo que dificulta su visibilidad de noche. Un niño que cruce la calle vestido de negro de pies a cabeza sería prácticamente invisible para un conductor. Decora a tu hijo con luces fluorescentes o añade cinta reflectante a su disfraz o zapatos para que sea más visible en la oscuridad.  

Halloween no es solo una celebración para niños. Muchos adultos esperan con ansias las fiestas de disfraces y pasar la noche con sus amigos. Desafortunadamente, algunos adultos deciden beber y conducir a casa. Para evitar tragedias, siempre acompañe a su hijo al pedir dulces y manténgalo en la acera, lejos de la carretera. Si ve a un conductor imprudente, llame al 911 e informe la matrícula y la descripción del vehículo lo mejor que pueda. También puede reportar a un presunto conductor ebrio al (800) 525-5555. Este número se encuentra en el reverso de su licencia de conducir.  

Desastre con el vestuario  

Una máscara de Halloween es esencial para cualquier disfraz. Puede transformar a un niño con una bata en el fantasma más aterrador que jamás hayas visto. Desafortunadamente, las máscaras pueden dificultar gravemente su visión periférica y disminuir la capacidad de visión del niño. Pintarle la cara a tu hijo puede ser una alternativa más segura que usar una máscara. Asegúrate de usar maquillaje no tóxico y prueba una pequeña zona de la piel de tu hijo para detectar irritantes antes de pintarle toda la cara. Si tu hijo va a usar máscara, intenta hacerle una prueba de visión antes de enviarlo a pedir dulces.   

Elige un disfraz que le quede bien a tu hijo. Los disfraces largos, holgados o pesados aumentan el riesgo de lesiones. Un disfraz demasiado largo puede ser un peligro de tropiezo. La ropa holgada o los disfraces con piezas colgantes, como una momia, pueden engancharse con objetos en su camino, provocando que se ahogue o caiga al suelo. Pon a prueba la movilidad de tu hijo con el disfraz. Debe poder correr y moverse libremente para que la experiencia de pedir dulces sea lo más segura posible.  

¡Deshazte de los accesorios largos o afilados! Sabemos que los piratas más geniales llevan espadas y el cazavampiros lleva una estaca de madera, pero estos objetos pueden causarle más daño a tu hijo que sus enemigos ficticios. Si tu hijo tropieza al caminar por el césped o se cae corriendo a la casa de al lado, estos objetos pueden incrustarse en la piel, los ojos o la boca. Para mayor seguridad, deja estos accesorios en casa.  

Decoraciones peligrosas  

Parte de la diversión de Halloween es transformar tu jardín en un espeluznante paraíso de dulces, pero ten cuidado de dónde los colocas. decoracionesNunca coloques linternas de calabaza ni llamas encendidas en tu porche ni en el camino de los niños que piden dulces. No solo corres el riesgo de que se caigan, sino que un niño con capa podría incendiarse rápidamente.   

Mantenga las decoraciones a lo largo del camino a una distancia segura y evite usar objetos llamativos en zonas de mucho tránsito. Si un niño tropieza y se cae, estos objetos podrían causarle lesiones graves. Procure mantener los cables eléctricos y los anclajes fuera del camino. Si no puede evitar colocar un cable de extensión a lo largo del camino, asegúrelo con cinta adhesiva para exteriores o protectores para cables para evitar que los niños que piden dulces se enreden y se caigan.