Si en tu lugar de trabajo falta alegría y alegría, te recomendamos un intercambio de regalos de Amigo Invisible para que todos se contagien del espíritu navideño. Para que tu evento sea aún más emocionante y valioso, ¡dale un toque diferente a tu intercambio de Amigo Invisible con el espíritu de generosidad!

Siéntete libre de inspirarte en la Ley de Daniel Stark para despertar tu creatividad. Cada año, organizamos un intercambio de regalos secretos, pero en lugar de simplemente sortear nombres y dar regalos triviales a nuestros compañeros de trabajo con un precio específico, subimos la apuesta. Como alternativa, compramos un juguete nuevo que nos recuerde a nuestro compañero de trabajo y donamos todos los regalos a la caridad.

Es una forma relajada de reírnos de nosotros mismos y, al mismo tiempo, ayudar a los niños necesitados. Normalmente, nuestros regalos se relacionan con lo que más apreciamos el uno del otro: algo que resalta las grandes cualidades que nos motivan a volver al trabajo cada día. En el pasado, elegimos un coche de control remoto para un compañero de trabajo que es un poco manitas. Otras ideas incluyen un despertador para el que más llega tarde a la oficina, o un horno Easy Bake para el compañero que siempre trae dulces caseros al resto de la oficina. Presentamos nuestros regalos y nuestras historias en grupo en nuestra fiesta anual de Navidad y compartimos unas buenas risas. Después, llevamos los regalos a Voices for Children, que defiende a los niños en hogares de acogida. Los juguetes que donamos les ayudan a proporcionar regalos de Navidad y de cumpleaños a los niños en hogares de acogida durante todo el año.

Hay muchísimas organizaciones que dan regalos a niños y familias necesitadas, y sabemos que a todas les vendría bien un poco de ayuda extra en esta época del año. Anima a tus compañeros de trabajo a dedicar un tiempo a contribuir de forma divertida y relajada. No hay mejor manera de compartir la alegría navideña que ayudando a alguien a pasar unas felices fiestas.