Cuando tuve un accidente por primera vez, mi amigo me dijo: "Tienes que llamar a Daniel Stark". Ahora soy yo quien se lo dice a los demás. Les recomiendo que, si alguna vez tienen un accidente, llamen a Daniel Stark, porque me cuidaron y facilitaron mucho el proceso. Nunca quiero tener que enfrentar un accidente solo. Sentí que Daniel Stark realmente me respaldaba.