¿Alguna vez has tenido esos sueños en los que estás en el trabajo, en el centro comercial o en algún otro lugar conocido y te das cuenta de que olvidaste ponerte los pantalones? Es un sueño bastante común que suele ser resultado de la ansiedad que tu subconsciente expresa al no estar preparado para algo. Imaginamos que es el mismo tipo de sentimiento que sienten las víctimas de accidentes que deciden actuar por su cuenta al tratar con la compañía de seguros. Desprevenidas y vulnerables.

Hay una buena razón para ello. Intentar llegar a un acuerdo sobre una reclamación por lesiones por la cantidad adecuada es difícil. Se necesitan años de experiencia para comprender el valor de una reclamación por lesiones, y más aún para negociar esa cantidad con una aseguradora multimillonaria, una realidad que muchas víctimas de accidentes descubren demasiado tarde.

Las compañías de seguros son como la mayoría de las empresas. Están programadas para velar por sus propios intereses. En el caso de su reclamación por lesiones, su mayor interés reside en pagarle lo menos posible por sus lesiones, no necesariamente el valor de su reclamación. Convencerlas de lo contrario es como intentar explicarle a la seguridad del centro comercial por qué no lleva pantalones en el patio de comidas. No es una venta fácil.

Por eso debería considerar buscar asesoría legal al lidiar con cualquier tipo de reclamo por lesiones. En Daniel Stark, ofrecemos consultas gratuitas para que pueda obtener las respuestas que necesita sin gastar un centavo de su propio dinero. Y si tomamos su caso, recibirá nuestro... Garantía sin cargos®, que establece que trabajamos gratis a menos que ganemos su caso.